Los seres humanos caducamos; nuestro lenguaje, aunque mortal también, nos trasciende. La lengua de las civilizaciones es orgánica, viva, nunca está terminada; es un sistema de puertas abiertas donde se incorporan nuevas palabras, y otras más se van desvaneciendo, o bien, toman un nuevo significado. Así, arroba dejó de ser una medida de peso para […]