La sana convivencia humana implica una dosis de empatía y respeto. Reconocer excesos no sólo es un deber cívico, también una sensibilidad que se aprende. Durante la semana hubo notas en Reforma, Mural y El Norte que refieren un longevo conflicto, el ruido como fuente principal de problemas vecinales. Casi todos hemos escuchado un vecino […]