Habla en inglés con palabras que parecen caer en un tobogán resbaloso; su tez, con ese tono aceitunado tan peculiar, enmarca unos ojos vivaces mientras habla apasionadamente; su nombre, Arunachalam Muruganantham, podría ser el remate de una plegaria hindú. Se trata de un emprendedor social cuya historia ha ameritado varios documentales y una película: Pad […]