Las agitadas festividades decembrinas suelen traer algo más que agruras. La modernidad ha gestado una práctica aberrante que se activa con la tecla “enviar”: los mensajes genéricos de felicitación. El remitente ahorra el nombre del destinatario y lanza un texto masivo, impersonal. Un tiro de escopeta, como un antibiótico de amplio espectro, que suele empezar […]